Bernanke espera mantener tasas bajas por un largo período
El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, dijo al Congreso que el débil mercado laboral y una baja inflación probablemente permitan que el banco central mantenga las tasas de interés en niveles muy bajos por un largo tiempo. En su primera aparición en el Congreso tras una disputada votación en el Senado sobre su confirmación el mes pasado, Bernanke ofreció una evaluación relativamente sombría sobre la economía de Estados Unidos, pese a señales recientes de fuerte crecimiento. Estados Unidos ha perdido 8,4 millones de empleos desde que en diciembre del 2007 comenzó la recesión más profunda que haya vivido el país desde la Gran Depresión. El jefe de la Fed dijo que las pérdidas de empleos estaban cediendo, pero reconoció el impacto de la recesión en los trabajadores. "No obstante las señales positivas, el mercado laboral se mantiene bastante débil", dijo Bernanke en un testimonio preparado para la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes. Bernanke le dijo a los legisladores que estaba preparado para seguir apoyando la economía con estímulos extraordinarios por algún tiempo, pero también reconoció que la Fed posee una amplia base de herramientas para retirar esos estímulos cuando llegue el momento adecuado.
"La Reserva Federal deberá en algún momento empezar a ajustar sus condiciones monetarias", dijo Bernanke. Entre las opciones de la Fed, dijo, están las transacciones para retirar reservas de las instituciones financieras del mercado. Un programa como ese, una "facilidad de depósitos a plazo" que le daría a los bancos el incentivo para dejar su dinero en el banco central, podría ser operacionalmente corto tras ser probado esta primavera boreal, dijo la Fed en su reporte semestral al Congreso.
Reconociendo los esfuerzos del Congreso para reformar las regulaciones del sistema financiero en medio de una severa crisis, Bernanke instó a los legisladores a preservar la confidencialidad de los bancos que le piden prestado a la Fed a través de la ventanilla de descuento. Sin embargo, el jefe de la Fed agregó que los funcionarios apoyarían la revelación de los préstamos y otras facilidades especiales con un cierto lapso de tiempo. Bernanke defendió el rol del banco central en la supervisión bancaria, que está bajo amenaza de varias propuestas en el Senado, al decir que la información obtenida de la supervisión de los bancos fue clave para ayudar a elaborar una respuesta a la crisis.
En el ámbito bursátil El presidente de la Fed expuso ante la Cámara de Representantes donde buscó despejar la incertidumbre tras el anuncio de la suba de las tasas de descuento. El Dow Jones avanza 1%, el Nasdaq 1% y el S&P500 1%. Madrid perdió 0,6%, París subió 0,2% y Londres mejoró 0,5%. Tokio cayó 1,5%. Las acciones estadounidenses amplían sus ganancias, impulsadas por el sector financiero y el de tecnología. El presidente de la Reserva Federal, Ben Benanke, prometió mantener bajas las tasas de interés para impulsar el crecimiento económico. El índice Nikkei de la bolsa de Tokio cayó un 1,48 por ciento el miércoles, y el índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas cedía un 1,23 por ciento.
Las acciones bajaron un 1 por ciento en Seúl, con los papeles de Hyundai Motor Co cediendo un 2,6 por ciento tras reportes de que la automotriz retirará unas 46.000 unidades de su modelo sedan Sonata en el mercado local y otras 1.300 en Estados Unidos. Sumándose a los temores de los inversores en Asia, China implementó nuevas medidas para reducir el crédito excesivo que teme podría crear desestabilizadoras burbujas de activos. El regulador bancario chino dijo a algunos prestamistas que restrinjan nuevos préstamos a los brazos de financiamiento de gobiernos locales para evitar potenciales riesgos de cesación de pago, reportaron medios estatales, la última medida de Pekín para controlar la xpansión de crédito. Los papeles en Shanghái cayeron en las primeras operaciones pero terminaron cerrando con un alza de 1,33 por ciento porque los operadores aprovecharon para comprar a precios bajos. En tanto, el índice Hang Seng de Hong Kong sucumbió a la tendencia a la baja en Wall Street y perdió un 0,75 por ciento. En los mercados de divisas, el yen, considerado un refugio seguro en tiempos de turbulencia, mantuvo las robustas ganancias registradas el martes, mientras que el dólar se conservó firme frente al euro cuando los inversores limitaron su exposición a activos riesgosos.
En el mercado de las materias primas Los precios del petróleo terminaron en neta alza en Nueva York, con el barril de referencia volviendo a los 80,00 dólares, impulsados por el repliegue del dólar y algunos elementos positivos del informe semanal sobre reservas estadounidenses. En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del "light sweet crude" negociado en EEUU) para entrega en abril terminó en 80,00 dólares exactos, en alza de 1,14 dólares en relación al martes. De esta manera recuperó buena parte de las pérdidas registradas en la sesión anterior, (1,45 dólares), luego de cinco jornadas en alza. El mercado subió, siguiendo la tendencia de Wall Street, luego de declaraciones del presidente de la Reserva Federal estadounidense Ben Bernanke que contribuyeron a hacer retroceder al dólar. Bernanke, reiteró este miércoles ante la Cámara de Representantes su compromiso en favor de tasas bajas de interés "durante un largo período", dado el alto desempleo y la fragilidad de la economía, alejando toda idea de un ajuste de la política monetaria de la institución en un futuro cercano. El apoyo aportado por el retroceso del dólar permitió neutralizar un informe semanal sobre reservas de petróleo en Estados Unidos levemente bajista, explicó Andy Lipow, de Lipow Oil Associates. En efecto, las reservas de crudo aumentaron por sexta vez consecutiva la semana pasada, en 3,0 millones de barriles, según datos del departamento de Energía, cuando los analistas interrogados por la agencia Dow Jones Newswires preveían un aumento netamente menor, de 1,2 millones de barriles. Los datos de la API, la asociación estadounidense de industriales del petróleo, hacían esperar un descenso, al anticipar un repliegue de 3,1 millones de barriles. El retroceso de los stocks de productos destilados, entre ellos combustible para calefacción, se reveló menos importante que lo previsto: de 600.000 barriles contra una estimación de 1,9 millones. Pero el mercado parece haber retenido el descenso inesperado de las reservas de gasolina, subrayó Andy Lipow, de 900.000 barriles, cuando los analistas esperaban un alza de 500.000 barriles.